Préjano, la rioja, verano de 1935. en esta villa a orillas del río ruesca, el tonto del pueblo ha aparecido colgado de un árbol. un suceso extraño en una localidad donde apenas pasa nada; tan solo lo que quiere o permite don fausto saldaña, el implacable cacique de la comarca. una muerte demasiado absurda como para que la guardia civil no se ponga a hacer cábalas. las primeras pesquisas apuntan hacia casa arcalís, lugar de residencia de don melitón miñambres, un adinerado indiano recién instalado en la vecina aldea de turruncún. para el joven valeriano correa, exseminarista y ahora flamante secretario de casa arcalís, la muerte del tonto afranio es motivo de curiosidad y sorpresa.
