La industria de la felicidad afirma poder moldear a los individuos para oponer resistencia a sentimientos negativos, sacar el mejor partido de sí mismos controlando sus deseos improductivos y pensamientos derrotistas. sin embargo, ¿no estaremos ante una nueva argucia destinada a convencernos de que la riqueza y la pobreza, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad son únicamente responsabilidad nuestra?
