Una noche de otoño, fredrik welin, un médico jubilado de sesenta y nueve años, se despertó cuando un incendio devastador arrasaba su casa. con una lentitud penosa, salió entre las llamas, calzado con botas de lluvia que pertenecían a ambos pies. al día siguiente, solo quedaban ruinas malolientes: había perdido su hogar y todas sus posesiones, y tenía que mudarse a un remolque que pertenecía a su hija. poco después, la policía lo interrogó acerca de la posible provocación del incendio, aunque no llegaron a acusarlo. en ese momento, louise, la hija de fredrik, viajó hasta el archipiélago por motivos misteriosos. todas esas circunstancias sumían en confusión a fredrik, que veía cómo se aproximaba la vejez y la muerte. sin embargo, al conocer a lisa modin, una periodista local que investigaba el incendio, sus sentimientos se despiertan después de muchos años. decidió celebrar nochevieja con una fiesta a la que invitó a sus amigos, pero un nuevo incendio estalló en otra casa del archipiélago.
