Ser propietaria de un coffeeshop en Ć”msterdam, junto con una de sus mejores amigas, fue el sueƱo de carmen desde su llegada a la ciudad. sin embargo, nunca pudo imaginar que el dueƱo del nuevo hotel construido justo al lado estarĆa dispuesto a perturbarles el negocio, ya que constantemente llama a la policĆa quejĆ”ndose de los ruidos.
