De vez en cuando, todo empieza de nuevo. me llamo candela y tengo estrías, celulitis y una perra fea que se llama chelo. al principio era bonita, pero cuando creció se le ensanchó el culo. lo mismo que me pasó a mí, salvando las distancias… soy una mujer de cuarenta y pocos años con una vida normal, acostumbrada a la soledad, enormemente observadora y con un ácido sentido del humor. sus días transcurren sin grandes sobresaltos mientras trabajo de camarera en el bar que regento junto a mi abuela y a mi madre tuerta. un bar de barrio por el que, a través de mis clientes, pasa la vida entera. deberé alumbrar cualquier penumbra, incluso esa que vuelve desde el pasado que creía olvidado. juan del val construye, con una veracidad descarnada y un sentido del humor en ocasiones desternillante, mi retrato.
